Cargué con agua el pincel y lo deslicé por primera vez sobre aquellas minúsculas pozas,  el estallido de color, la dispersión del pigmento, despertaron el deseo de crear y practicar la pintura, a partir de entonces el interés por el medio no ha dejado de crecer. El estudio y las visitas a museos me han permitido observar de cerca el trabajo de otros pintores, Turner, Homer, Hopper, Dalí y sobre todo los impresionistas, son una referencia que fascina, un aliciente para buscar y descubrir.

Con la selección de algunas acuarelas realicé mis primeras exposiciones, en restaurantes y centros públicos, una experiencia que puso a prueba la temprana propuesta.
Poco tiempo despues, con el descubrimiento del óleo, se produjo la atracción definitiva, la de tomar un camino que no tiene vuelta atrás, un camino apasionante de sorpresas y felicidad.

Gracias por destinar vuestro tiempo a leer y ver mi trabajo.

Ramón Abad